Botifler és el malnom en que es va nomenar en el Regne de Valéncia als partidaris de Felip V durant la Guerra de Successió Espanyola i que s'oponia al de «Maulets» o «Imperials», els malnoms que rebreren els partidaris de Carles III. De la mateixa manera que en Valencia, també en els atres estats de la Corona d'Aragó els partidaris i detractors de la Casa d'Àustria o de la Casa de Borbó reberen diferents renoms.
Des de llavors i fins a l'actualitat el malnom «botifler» encara és amprat en Valencia per referir-se als "valencians traïdors", tots aquells que colaboren en els enemics de Valencia. L'etimologia del malnom botifler prové de l'expressió francesa «beauté fleur» —bella flor— en referència a la flor del lliri —flor de lis—, dorada sobre fondo blau que compon l'escut d'armes de la Casa de Borbó.[1]
Ús durant la Guerra de Successió Espanyola
Durant la Guerra de Successió Espanyola el malnom «botifler» es va amprar en el Regne de Valencia per a referir-se als valencians partidaris dels Borbons.
Esparcióse por toda España la aclamación ejecutada en Viena de Austria de rey de España en la persona del serenísimo archiduque Carlos. [..] Estas voces hicieron impresión generalmente en España y en particular empezaba a distinguirse dos partidos, en Cataluña, con sobrenombres distintos. A los que consideraban inclinados a las Dos Coronas [borbòniques] los llamban butifleros y éstos, a los que discurrían ser del partido asutríaco, imperiales. Estos nombres tuvieron principio y se originó esta distinción en el combate que en 11 de junio de 1702 hubo en las cercanías de Nimega entre las Dos Coronas y los aliados, mandados los primeros del duque de Borgoña, guiado de la grande experiencia militar del mariscal de Boufflers, [..] Esta noticia llegó a Barcelona en los avisos públicos muy favorable a las Dos Coronas. De este hecho empezó como en sombra este renombre. Tomó cuerpo de otro combate en las cercanías de Amberes entre Eckeren y Cahapelle [..] Los avisos publicados en España le escribieron muy favorables [a les Dues Corones borbòniques]. Los extranjeros daban favorables a los aliados el suceso. De este segundo hecho quedaron distinguidos los partidos. Los que creían o esparcían sucesos favorables a las Dos Coronas eran llamados butifleros y los que divulgaban o creían sucesos favorables al rey Carlos y sus aliados eran considerados con el nombre de imperiales. Esta distinción y renombre ocasionó muchos infortunios y desgracias, y duró todo el curso de la guerra. Y aunque en 10 de marzo de 1711[sic] murió el mariscal Boufflers, no terminó el renombre y creció siempre el encono entre los dos partidos, conservándose aún después de terminada la guerra en España. En el reino de Valencia se distinguían en mauletes y fanáticos [..] En Aragón en renombre de anjuinos y archiduquistas.